
El intento de una humilde trabajadora sexual de recuperar el perdido arte del placer y el refinamiento en un mundo hambriento de significados.
martes, 30 de junio de 2009
La odalisca

sábado, 27 de junio de 2009
La kisaeng

martes, 23 de junio de 2009
La hetaira

sábado, 20 de junio de 2009
La geisha

Contra lo que se piensa, la geisha no es una prostituta: Su labor es servir como anfitriona y para el esparcimiento de los clientes. Son contratadas para fiestas y reuniones desde aquellos años hasta la actualidad, y tienen un código de conducta y tradición muy bien codificado, en donde detalles como el vestuario, los movimientos y la manera de dirigirse a los clientes tienen un método preciso. Existen casos de geishas que se convierten en amantes de un danna - cliente frecuente - pero esos casos son los menos. En realidad, la fama se vino de las onsen, de las que ya hablaremos en otro momento. La geisha, básicamente, es parte de un cultura en donde los ritos y la estética están presentes en todos los aspectos de la vida.
jueves, 18 de junio de 2009
La cortesana

Inicialmente, era gente que tenía trabajos cercanos al señor, como valets, asistentes, damas de compañía o consejeros. Pero dado que en aquel entonces los matrimonios de los nobles eran por arreglos entre casa señoriales, no era raro que la cercanía generara romances y "entendimientos" muy discretos, que eran más comunes por la diaria cercanía. Muchos cortesanos se hicieron célebres por la influencia que llegaban a tener entre los monarcas, ya sea gracias a su cercana amistad o abiertos romances. Pero como siempre, el sexismo se impuso: Aunque esta conducta se daba en ambos sexos, sólo en la mujer el término cortesana se convirtió en sinónimo de amante o prostituta de personas de alto nivel.
Dado que estas mujeres no estaban sujetas a las labores matrimoniales, usualmente tenían tiempo de leer y estudiar, por lo que muchas de las grandes cortesanas eran damas cultas, refinadas y de gran sentido estético. Incluso aún a principios del siglo XX, eran muchas las casas reales en donde había más de una de estas mujeres, cumpliendo las más diversas labores.
El harem

Los hijos varones de las esposas eran conservados dentro del harem hasta los 11 años aproximadamente, cuando pasaban a ocupar un espacio dentro de las habitaciones masculina, aunque estaban autorizados a visitar a sus madres con el permiso paterno. Del mismo modo, en ciertas celebraciones especiales era permitido que varones y mujeres compartieran el mismo espacio, aunque era rarísimo que todas las miembros de un harem salieran al mismo tiempo.
De hecho, el nombre de harem lo recibían las habitaciones de las mujeres, pero con el paso del tiempo, la palabra se usó para nombrar al conjunto de las mismas, o cuando menos así pasaron al lenguaje occidental.
Debido a esa limitante, sólo eran admitidos dos tipos de sirvientes en el harem: Las odaliscas, que eran asistentes femeninas de las mujeres del hogar, y los eunucos, a los que se les extirpaban los genitales desde niños para servir ahí. Teóricamente, al no tener sus órganos nominalmente no eran varones, por lo que podían cumplir sus obligaciones sin temor a romper las normas. Es también falso que fuesen castrados para evitar la infidelidad, aunque más de un señor veía esa ventaja como un valor agregado.
Las odaliscas, por su parte, fueron creciendo en cuanto a funciones y papel dentro de esta estructura, pero sobre eso hablaremos en otra ocasión. Y de ustedes, queridos amigos y amigas ¿Quién hubiera querido estar en un harem?
martes, 16 de junio de 2009
Los pushura artha

Dharma: La religiosidad y el comportamiento moral. Este aspecto abarca la religión, el cultivar las virtudes y el obrar correctamente hacia los demás. Es también el aspecto del placer estético y artístico.
Artha: Los placeres materiales. Abarca desde la necesidades básicas como la comida, la habitación y la ropa, aunque permite la búsqueda del lujo, siempre y cuando no entre en conflicto con los demás pushuras.
Kama: El placer sensual. Aquí se contemplaba no solo el sexo, sino el romance, la compañía, el contacto físico y todo lo relacionado con la relación de pareja.
Moksa: La liberación del dolor y la penuria, en donde englobaban la salud tanto física como mental, y el buen estado del organismo.
Para el hinduismo, el sexo no sólo no era un pecado, sino lo consideraban necesario para el crecimiento personal. Pero como ellos mismos sostenían, era parte de un todo, no lo único ¿Cómo estás tú en cada uno de tus pushuras?
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